Nuestro proceso de elaboración
En Olicegran, la pasión por el aceite de oliva virgen extra se traduce en un proceso de elaboración meticuloso, donde cada paso está diseñado para garantizar la máxima calidad. Descubra cómo transformamos la aceituna en el "oro líquido" que llega a su mesa.

Recolección temprana y seleccionada
No esperamos a que la aceituna caiga al suelo. Recolectamos directamente del árbol cuando el fruto está en su punto de envero (cambio de color de verde a morado). ¿Por qué importa? En este punto, el aceite tiene la mayor concentración de aromas, sabores y antioxidantes (polifenoles), lo que lo convierte en un producto verdaderamente excepcional.

Extracción en frío para preservar la pureza
Una vez en la almazara, procesamos la aceituna mediante métodos mecánicos a baja temperatura, siempre por debajo de los 27°C. Esta "extracción en frío" es crucial, ya que si el proceso se calienta, se obtiene más cantidad de aceite, pero se pierden vitaminas y aromas volátiles. Nosotros priorizamos la calidad sobre la cantidad, asegurando que cada gota de Olicegran mantenga todas sus propiedades organolépticas y beneficios para la salud.

Decantación natural y almacenamiento óptimo
Después de la extracción, dejamos que el aceite repose de forma natural para separar las impurezas. Posteriormente, lo almacenamos en depósitos de acero inoxidable bajo condiciones de oscuridad y temperatura controlada. El resultado es un zumo de aceituna virgen extra puro, sin filtrar o filtrado suavemente, diseñado para mantener intacta toda su estructura orgánica y excepcional sabor.
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